sábado, 21 de julio de 2007

Corpus Hermeticum

“Que toda naturaleza en el mundo preste oídos al canto del himno. ¡Ábrete, tierra; que se abra a mi voz toda cortina de la lluvia: no os agitéis más, los árboles! Voy a cantar al Señor de la Creación, al Todo, al Uno. Ábranse los cielos; vientos, retened vuestro soplo, que el círculo inmortal de Dios de oídos a mi palabra. Voy a cantar al que ha creado todo el universo, que ha fijado la tierra y suspendido el cielo, que ha ordenado al agua dulce salir del océano para repartirse sobre la tierra habitada y deshabitada para la subsistencia y creación de todos los hombres, que ha ordenado al fuego aparecer para todo uso que deseen hacer de él dioses y hombres. Démosle todos juntos bendición, a Él que está por encima de todos los cielos, al Creador de toda la naturaleza. Él es el ojo de la Mente; que reciba la bendición de mis Poderes.
“Poderes que estáis en mí, cantad al Uno y al Todo: cantad al unísono de mi voluntad, todos vosotros, Poderes que estáis en mí. Santo conocimiento, iluminado por ti, gracias a ti celebro la luz inteligible y me regocijo en la alegría de la Mente. Todos vosotros, Poderes, cantad el himno conmigo. También tú, canta por mí, continencia; mi justicia, canta al Justo por mí; mi bondad regaladora, canta al Todo por mí; canta la Verdad, verdad; canta el Bien, tú, el bien; Vida y Luz, de vosotras viene la bendición y a vosotras vuelve. Te doy gracias Padre, energía de los Poderes; te doy gracias Dios, poder de mis energías. Tu Verbo te canta por mí; por mí, recibe el sacrificio espiritual de mi palabra.
“Esto gritan los Poderes que están en mí: cantan al Todo, cumplen tu voluntad. Tu voluntad viene de ti y vuelve a ti, el Todo. Recibe el sacrificio espiritual de todos. ¡Vida, salva al Todo que está en nosotros; ilumínalo, Vida, Espíritu, Dios! Porque desde tu Verbo, el Espíritu es nuestro pastor. Portador del espíritu, Demiurgo, eres Dios.
“Esto es lo que clama el hombre que te pertenece, a través del fuego, a través del aire, a través de la tierra, a través del agua, a través del soplo, a través de tus criaturas. He obtenido de ti la bendición del Eterno y, de acuerdo con mi deseo, por tu voluntad, he alcanzado el reposo. He visto que por tu deseo se pronuncia esta bendición.” (CH XIII, 17-20)

2 comentarios:

  1. Un cántico de plenitud magnífico. El Todo hecho de Luz y cantado por los poderes que hay dentro de cada uno. Me sumo a ese canto: “Vida, Vida, Vida”.
    Vida más allá de todo conocimiento. Luz de vida que lo inunda todo.
    Un bello canto, y nada hermético, más bien abierto y claro como la luz que sale de las palabras.
    Y ahora, si no es mucho pedir, podías explicar algo ¿del libro? ¿Corpuss Hermeticum, XIII, 17-20?.
    Un abrazo.

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  2. Gracias, Mrlu. En realidad, es muy hermoso. Por tu correo de voy a mandar una introducción al "Corpus Hermeticum" y una traducción mía del libro XIII, del que está tomado este himno. Saludos. Gonzalo.

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